Hemen zaude: Hasiera Albistegia Ante la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos sobre la ‘doctrina Parot’ (Vitoria-Gasteiz, 21 octubre 2013)

Ante la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos sobre la ‘doctrina Parot’ (Vitoria-Gasteiz, 21 octubre 2013)

2013/10/23
Ante la decisión definitiva del Alto Tribunal Europeo de Derechos Humanos que acaba de ser hecha pública, Comunidades Cristianas, Coordinadora de Sacerdotes de Euskal Herria y Herria 2000 Eliza expresamos nuestra satisfacción por lo que consideramos, no una victoria para unos o derrota para otros, sino el triunfo de los Derechos Humanos / Presoen egoera salatuz, presondegi-sistema anker honen ezeztapena exijitzen dugu.

 

Ante la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos sobre la ‘doctrina Parot’

Presoen egoera salatuz eta Estrasburgoko Giza Eskubideen Auzitegi Europearrak “Parot” doktrinari buruz gaur hartzekoa den erabakia kontutan izanda, Kristau Elkarteen, Euskal Herriko Apaiz Koordinakudea eta Herria 2000 Elizaren izenean, dagozkien giza eskubideen eta eskubide juridiko eta legezko guztiekiko begirunea, eta halaber senitartekoen eskubideekikoak aldarrikatuz, presondegi-sistema anker honen ezeztapena exijitzen dugu.

Ante la decisión definitiva del Alto Tribunal Europeo de Derechos Humanos que acaba de ser hecha pública expresamos nuestra satisfacción por lo que consideramos, no una victoria para unos o derrota para otros, sino el triunfo de los Derechos Humanos, en este caso en lo referente a la sentencia del Tribunal Supremo dictada en 2006 conocida como doctrina Parot, y que vulnera dichos derechos según esta sentencia del Tribunal de Estrasburgo.

Consideramos esta decisión del Alto Tribunal europeo como un paso decisivo en la resolución del conflicto y proceso de paz por la única vía del respeto de todos los derechos humanos fundamentales.

Exigimos, por tanto, que la aplicación de esta sentencia que afecta de formas diversas a una cuarta parte de los presos políticos vascos en la redención de sus penas sea inmediata.

Al mismo tiempo y como siempre lo venimos haciendo, pedimos en nombre de la justicia y de nuestras convicciones y compromisos cristianos, el fin de todas injusticias y el respeto íntegro a los derechos de presos y presas, deportados y exiliados y, por supuesto, el cumplimiento de la misma legalidad establecida sin las injustas y vengativas medidas de excepción en la prolongación de sus penas, así como la libertad de quienes han cumplido ya las tres cuartas partes de su condena o padecen graves enfermedades así como el acercamiento de quienes están dispersados por las cárceles de los Estados español y francés.